Hoy he tenido que salir, y he tenido la buena y mala suerte de encontrarme con una amiga. Buena porque, no importa lo que pienses, todavía quiero y me preocupo de mis amigos, y ver a uno de ellos es bueno. Mala porque, tal como me imaginaba, me dijo algunas cosas que no me gustaron. Ninguna me afecta directamente, pero sinceramente odio saber sobre celos, rivalidades, rupturas (tanto de parejas como de amistades), prejuicios, malentendidos, disputas, egoismo, falta de respeto, y otras lindezas propias de la raza humana. Y eso, señoras y señores, es la vida. Y es exactamente con lo que no puedo vivir.