Bueno, ayer fui a la iglesia, a saludar a mi amigo y a su mujer, y a su hijo que iba a ser bautizado. No me quede porque las iglesias no me gustan demasiado, pero menos me gusto el que hubiesen 11 bautizos en la misma ceremonia. Eso significaba 11 familias, demasiada gente. Me sentí incómodo y me fui.
También vi a demasiada gente conocida, lo cual me puso más nervioso. Total, que cuando volví a casa, estaba de bajón. Intenté jugar a algo o hacer lo que sea, pero no pude. Simplemente me tomé las pastis, comí algo y me metí a la cama.
Hoy no me estaba sintiendo precísamente bien, pero estaba algo mejor. Expecialmente después de tomar una dosis extra de pastillitas mágicas. Después intenté programar un poco, estaba teniendo problemas de concentración, y tuve que parar cuando descubrí un bug grave en una de las funciones más importantes de una librería que pensé que ya estaba terminada - y ahora no puedo arreglar el bug sin reescribir completamente la funcion. Una tontería, pero me molestó mucho.
Para alegrar el conjunto, mañana tengo cita con mi médico, que se va de vacaciones, y me va a dejar con una medicación que no me está ayudando lo suficiente. Así que puede que no esté en la unidad de quemados del hospital con quemaduras de tercer grado en el 80% del cuerpo… Pero tampoco estoy precisamente feliz.
Sucesos (una semana más tarde) »« Midiendo la velocidad de las flechas en DDR
Vaya… ¿11 familias? ¿Siempre ha sido así? Suena más a macroconcierto que a bautizo.
Así, alguien se tienen que estar forrando… Jo, odio cuando la fe se convierte en un negocio: bautizo = ropa cara, banquete, regalos…
¡¡Buf!!
Iñaki
Un negocio sin duda, pero algunos creemos en educar para luego poder dejar elegir, mi ama lo hizo conmigo y yo lo intentaré con Galder