Estás leyendo 'Cosas que te hacen parecer (más) tonto'. Puedes dejar un comentario o retroenlazar a este artículo.
Más Nuevo»« Más Viejo| L | M | X | J | V | S | D |
|---|---|---|---|---|---|---|
| « Jul | Sep » | |||||
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | ||
| 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 |
| 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 | 19 |
| 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 | 26 |
| 27 | 28 | 29 | 30 | 31 | ||

Publicado el 3 de Agosto, 2007 a las 9:18pm por Pi.
Categorías: Unimultiverso, Cosas.
En este mundo, en esta época, en esta sociedad, hay unas cuantas cosas que te hacen parecer tonto. Así como gafas redondas te hacen parecer como una nueva versión intelectualmente ingenua de John Lennon, otras cosas pueden hacer que parezca que tienes el nivel intelectual de un mono retrasado muerto. Esta es sólo una pequeña selección, muy alejada de ser una lista completa o incluso el top diez.
Bueno, aparte de los méritos del reality show en cuestión, es sencillamente tonto. El problema no es el hecho de verlos, sino la addicción que crea. Pronto empezarás a ver demasiado de un reality show, y de repente, te has convertido en un realityshownita. Y cuando alguien habla contigo y ve lo que te preocupa que Juanito no se lleve bien con Danielito porque ambos tienen un interés ficticio y de guión por María, es un poco triste. Especialmente cuando la gente ve cómo los miras cuando confiesan que ellos no ven reality shows. La tele siempre hace que la gente parezca tonta, pero los reality shows son órdenes de magnitud más peligrosos.
No sólo te hace parecer tonto, demuestra que eres absolutamente tonto. La gente a menudo usa expletivos gráficos (capullo, hijodefruta, carbonazo, idiotademielda, gelipoyas, etc.) cuando un coche pasa cerca con las ventanillas bajadas y música altísima. No importa si estás poniendo drum’n'bass, lolailo, rock clásico, o la última asquerosidad de hip-hop latino.
Puedes tener un buen coche, puedes tener un buen equipo de sonido, e incluso podrías tener un buen aspecto mientras conduces el coche con gafas de sol y un corte de pelo reciente. Pero la gente sólo verá una especie de hombre de las cavernas idiota a través de la ventanilla. Porque tu buen coche debería tener un buen aire acondicionado, así que no hay razón para tener la puta ventanilla bajada. Eres tú el que quiere oir la música a ese volumen. El resto de las 5.000 personas con las que te encuentras en un viaje normal no quieren escucharla. No quieren saber qué música te gusta. No quieren conocerte excepto en tu funeral. Y si los deseos se hiciesen realidad si suficiente gente los desease, estarías estrellado contra el muro en la próxima curva.
Esto es algo bastante relativo, ya que cada persona tiene una opinión diferente de qué constituye un “precio ridículo por un producto inútil”. Por ejemplo, una parte de una pareja (que probablemente se casarán o ya hayan cometido matrimonio) podría comprar alguna cámara de video digital extremadamente cara, con prestaciones profesionales (que no se usarán nunca), una enorme tarjeta de memoria, docenaz de conectores, y una impresora de fotos para hacer juego con el uso. La otra parte de la pareja dirá en voz muy alta lo tonto que ha sido comprar una cámara tan cara cuando podrían haber disfrutado con una mucho más barata con más o menos las mismas prestaciones.
Al mismo tiempo, esa parte de la pareja habría comprado ropa, zapatos de cuerto, y un boslso de ese diseñador tan famoso a precios escandalosos, mucho más de su valor real sólo por que estaban “de oferta”, “me hace buena figura”, “es tan difícil encontrar cosas de este tipo hoy en día” o “necesitaba darme un capricho no sé por qué”. Por supuesto, la primera parte de la pareja gritarán al techo (o al cielo si están fuera en el momento de conocer los eventos de las compras), y expresarán muy honestamente lo estúpido que les parece el gastar tanto dinero en ropa que, en la mayoría de las ocasiones, sólo se usaran dos veces. (Nota: cada día los papeles de tecno-friki y víctima-de-la-moda están distribuidos más aleatoriamente y equitativamente entre los géneros.)
Otra gente pensará que es tonto gastarse 5.000€ en un coche que tal vez no vale ni 800€, mientras que otra gente está segura de que pagar más de 10€ por un CD de música original es una estupidez cuando te lo puedes bajar de internet (y así no tienes que ripearlo tú mismo para meterlo en el MP3). Personas selectas afirmarán lo idiota que es comprar un coche de 50.000€ que corre a 250km/h cuando el límite de velocidad es de 120. Otros simplemente afirmarán que comprar un coche es idiota, punto. Mucha gente está segura de que no comprar uno es un craso error, acreedor de un castigo de mil años en el infierno de Operación Triunfo. Cierta gente pensará que es tonto comprar un ordenador, tener seguro, comprar una nueva casa (con una hipoteca muy excesiva), tener una mascota, etc.
El hecho es: cuando alguien gasta dinero en algo, habrá otra persona que piense que fue estúpido. Así que, gastar dinero te hace parecer tonto. Ahorra dinero, o dónalo a caridad.
Espera, que no tengo nada en contra de los bebés. Un amigo y un primo mío han tenido niños este año, y los bebés son simplemente geniales, maravillosas, preciosas pequeñas personitas. Uno los ve y empieza a babear automágicamente. Los bebés tienen algún tipo de efecto en gente (normal y decente) que les hace intentar hacerlos sonreir por instinto. La gente, yo incluido, empieza a hablar con una voz aguda de dibujos animados, hacer gestos extraños con la cara, mover las manos ridículamente, botar arriba y abajo como un canguro mareado, e incluyendo ruiditos tontos y pseudo palabras inventadas sobre la marcha.
Es genial cuando al hacer todas estas tonterías el bebé sonríe o rie un poquito; uno se siente bien cuando ocurre. Eso no alivia el hecho de que todo el mundo excepto el bebé y tal vez la madre pensarán “¿qué está haciendo ese bufón?” A menudo la gente tendrá serias dudas sobre el nivel de inteligencia del sujeto haciendo las tonterías. Las dudas consisten en el número de cifras del C.I. del sujeto, sobre si es de una cifra, o incluso C.I. negativo.
Las madres poseen una glándula especial en su sobaco izquierdo que les permite mantener la dignidad mientras hacen esas tonterías a sus bebés. Por alguna desconocida, misteriosa razón biológica, la glándula no funciona adecuadamente cuando actúan como un mono borracho para los bebés de otras personas. En ese caso, los bebés las hacen parecer tan tontas como a cualquier otro. Y probablemente, los bebés son responsables de los más graves y agudos descensos de inteligencia en la gente. Un hecho que nunca nos hará menos felices cuando hacemos todas estas tonterías ^_^
Dedicado a Erlantz y Galder.
sin comentarios todavía.
Los comentarios pueden contener xhtml. Se requieren nombres y emails (los emails no se muestran), las url son opcionales.
Pi in the Sky funciona con WordPress. Vestido con Vistered Little. Alojado en MochaHost.