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Una cosa lleva a la otra

Publicado el 11 de Agosto, 2007 a las 8:28pm por Pi.
Categorías: Personal.

El único enchufe cerca de la cabecera de mi cama está detrás del arcón, y tuve que poner un enchufe especial de los delgaditos y pegados a la pared, con un alargador que saliese detrás del arcón, y pudiese enchufar la lámpara de noche, el cargador del móvil, etc.

El problema es que ese enchufe lo puse en 1988 con un cable penosamente malo y un ladrón que tampoco era muy bueno; menos mal que nunca he usado esa toma para nada más que una bombilla de 60w y el cargador de móvil o mi viejo discman. Si no, hace tiempo que se habría quemado.

Así que después de hacer un pequeño rediseño eléctrico en la zona del ordenador debido a la impresora nueva, decidí que ya era hora de cambiar ese cable malo. Pero para cambiar el enchufe, tenía que mover el arcón. Y para mover el arcón, tenía que vaciarlo de las 350 revistas que ordené hace poquito (y que a lo largo de los años, han combado completamente el fondo del arcón que es de madera maciza de 20mm). Aun quitando las revistas, también tenía que mover la cama, que para más inri, es de tipo nido, por lo que son dos camas.

Y como todavía no he podido deshacerme de mi monitor viejo y de algunas cosillas más, y mi habitación no es muy grande, he tenido que sacarlo todo y meterlo en otra habitación.

Pero no acaba ahí la cosa: después de vaciar media habitación, desatornillar el arcón del mueble adosado, y moverlo, me encontré con una enorme cantidad de mierda. Un mueble que no se ha movido en 19 años, pues tiene que acumular polvo. Seguramente tú también tendrás toneladas de polvo detrás del armario ropero que instalaste hace 6 años.

Además de muchas y grandes bolas de polvo negruzco y grasiento con características nicotinosoides (13 años fumando), encontré una langosta de plástico, una moneda de cinco céntimos, otra de 25 pesetas, un sobre de plástico transparente, un libro de Natura “Todo Sobre Tu Perro”, un cordón blanco (que ya no era blanco), y no se qué más.

Ya que estaba, aparte de quitar todas esas bolas de polvo y hacer una limpieza general, decidí darle una manita de pintura al rincón, de hecho desde el rincón del arcón hasta el otro lado de la pared por debajo de la ventana. Así quitaba las manchas de nicotina y de humedad. Sobre todo las de humedad, que habían dejado las paredes del rincón y de debajo de la ventana casi negras. Entre mano y mano de pintura, froté bien los laterales del arcón, que tenía 13 años de capas de nicotina que nunca he podido limpiar porque está demasiado pegado a la pared (y a otro mueble).

Recogerlo todo, otro poquito de limpieza, y una laaaaaaaaarga ducha. Total, cambiar un enchufe: 4 horas. Si es que va a ser verdad que soy un poquito lento para algunas cosas… Y para otras también.

1 comentario.

Pi

Comment on 10:31pm.

Ya recuerdo que otras cosas encontré detrás del arcón: un sello con el Capitán Trueno, y un apegatina de la marca Lamborghini.

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