Tampoco es que tenga con quién casarme, ni dinero para embarcarme… Así que he cambiado unos muebles de sitio. No hay ningún refrán en contra de reformas decorativas un martes y trece, creo.
La historia de siempre: ya que muevo unos muebles que llevan 19 años acumulando mierda, pues hago un poco de limpieza. Hasta encontré una moneda de 500 pesetas, impresionante. Además, detrás de los muebles había un taco de pegatinas, dos canicas, una foto mía dormido, una tarjeta de felicitación prehistórica, las claves para jugar al X-Wing, las del Strike Commander, una llave requeteoxidada, un clip casi deshecho, una moneda de 100 pesetas y otra de 5, y una caja de metal con decoración de James Dean.
Y ya que hacía un poco de limpieza, le he echado una manita de pintura, he tapado unas grietas, otra manita de pintura, y finalmente un agujero para volver a ensamblar los muebles. Y todo eso para mover el hueco de la silla 25 centímetros a la izquierda. Qué triste.
Macro manifestación en protesta de los precios de la vivienda »« The sum of almost all things
No te creas, 25 centímetros es mucho. Te lo dice una mujer. 
Por cierto, que menudo tesoro, ¿eh? Si cambias toda la calderilla en el Banco de España, te dan casi cuatro euros… ¡¡Je, je, je!! Yo me quedaba con la foto de dormido y el clip roñoso. Sin duda lo mejor.
Estás dejando la habitación maravillosa, ¿eh? Me da que se acabaron los zumitos en tu casa para gentucilla como yo, que vas a empezar a cobrar entrada… 
¡¡Besos mil!!